Lucio, el ingeniero inagotable que a los 104 años está a punto de recibir un doctorado en una prestigiosa universidad

“Todo es posible sin importar la edad”, dijo este estudiante que nació en 1916 y será distinguido por una investigación que le demandó 40 años de trabajo.

Lucio Chiquito Caicedo tenía 27 años cuando se ganó la beca en la Universidad de Manchester para especializarse en ciencia y tecnología. Hacía algunos años se había recibido de ingeniero civil en su Colombia natal y en aquel convulsionado 1943 se subió al avión esperando que los bombardeos alemanes no tuvieran la puntería como para complicarle las cosas.

77 años después, Tito, como lo conocen sus familiares, sigue el camino del estudio con el mismo interés. Es que ahora se ha convertido en su manera de mantenerse lúcido y fuerte a pesar del paso del tiempo.

Tiene 104 años, seis hijos, 12 nietos y siete bisnietos y no está dispuesto a resignar un minuto de su vida ni a dejar que el tiempo lo pase por arriba. Es por eso que sigue manteniendo su cabeza ocupada y tratando de ser útil para la sociedad. Siete décadas más tarde, regresó como estudiante a Inglaterra y recientemente volvió a obtener un título, esta vez un doctorado basado en su investigación sobre la utilización del agua de un río.

Se reconoce como un matemático apasionado y según explicó el diario El Tiempo, su tesis es el resultado de 40 años de investigación sobre el “punto óptimo en la curva de duración de caudales de río”, un modelo matemático aplicable a hidroeléctricas y distritos de riego.

«Mi tesis consiste en determinar la cantidad máxima de agua que se puede sacar económicamente de un río para energía o para cualquier otra cosa». Un sueño que fue postergando en distintas ocasiones, hasta que finalmente tuvo el tiempo y las energías para concretarlo.

«Cuando el tiempo me lo permitía, lo retomaba, pero apenas hace cuatro años logré concretar, buscando estadísticas de los diferentes ríos del mundo. Investigué ocho ríos de los cuales dos son de Colombia: Cauca y Sogamoso», explicó.

Sin embargo tiene en claro que su vida académica todavía tiene más para dar. «Yo no he estado desocupado nunca, siempre he tenido trabajo para hacer», expresó y asegura que mientras espera la llegada de su título está dedicado a perfeccionar su inglés y alemán.

Aunque su vigencia y buena salud no se basa unicamente en el estudio. «Caminé mucho, más de 50 años estuve haciendo ejercicio caminando debido al trabajo de campo». Algo que según destacó fue muy importante para estar fuerte en estos años.

También, en un evento realizado por la Universidad Nacional para homenajearlo en su cumpleaños número 100, contó la importancia que tuvo en su vida la familia: «Estuve casado 67 años porque hace cinco que enviudé, para mí la familia ha sido lo máximo. Uno no tiene que ufanarse de sus logros porque esas son cosas humanas que pasan y se olvidan. Uno extraña una cosa muy importante y son los compañeros», fueron sus palabras durante la ceremonia.

"Primero, aprovechen el tiempo porque el tiempo que se va ya no vuelve".

«Primero, aprovechen el tiempo porque el tiempo que se va ya no vuelve».

Por último, en diálogo con el sitio El Colombiano, señaló: «Primero, aprovechen el tiempo porque el tiempo que se va ya no vuelve. Si antes era difícil ahora es más fácil con la tecnología y las oportunidades, así que mis mejores deseos para quienes quieren emprender el retador camino del estudio».

Y completó: «El segundo es poder inspirar y dejarle un legado a las nuevas generaciones. Luchen por sus sueños porque todo es posible sin importar la edad».

FUENTE: Clarín

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