Una amistad que existe antes de conocerse

Para Finn Paige Knudtson tener un perro en casa no era nada fuera de lo común. Por eso es que al enterarse de que estaba en embarazo quiso tener uno, así que adoptó a Brutus, un perrito que ya tenía 2 años de edad.

Lo que no imaginaba Finn era que su decisión marcaría un antes y un después en la vida de su pequeño. Ambos desarrollarían un vínculo tan especial y resistente que significaría mucho, no solo para Paige, sino para su bebé que venía en camino, era algo imposible de intuir.

Cuando rondaba los 5 meses de gestación, un estudio arrojó un problema de salud en el pequeño. Poco tiempo después de su nacimiento, el pequeño experimentó un procedimiento operacional. Paige manifiesta: «Tuvimos mucha suerte de haber descubierto esto antes de su nacimiento, o no estaría aquí con nosotros hoy«.

Al cabo de unos meses, Brutus pudo conocer a Finn. La madre cuenta: «Una vez que llegamos a casa, fue como si Brutus supiera que Finn necesitaba un seguimiento más cercano y ha estado a su lado desde entonces. Brutus es solo un gran oso de peluche, le encanta la atención y le encanta acurrucarse con la gente”.

«Brutus a menudo se acurruca donde está sentado Finn y lo sigue de una habitación a otra en nuestra casa. Si Finn está con salud afectada, Brutus lo sabe y simplemente se queda al lado de Finn o apoya la cabeza en el pecho de Finn», asegura la madre Paige.

Finn ahora duerme en una cama y pasa lo inevitable, como cuenta la madre: “Finn comenzó a dormir en su ‘cama de niño grande’ hace poco más de un mes y fue entonces cuando Brutus comenzó a gatear y dormir en la cama de Finn todas las noches”, dijo Knudtson. Era como si se acostara a su lado para evitar que se cayera de la cama”.

“Finn luego comenzó a salir de su cama y a dormir en el piso, así que, naturalmente, Brutus también comenzó a dormir junto a él allí”, dijo Knudtson, quien tuvo que colocar la cama de Brutus muy cerca de la de Finn. En repetidas ocasiones, el perro sirve como almohada del niño, y a él no le importa en lo absoluto.

Para todos en casa, es un gran placer poder contemplar esta tierna amistad, así dice Paige: «Finn duerme con Brutus toda la noche, todas las noches», dijo Knudtson. «Ya sea en la cama del perro, la cama de Finn o el piso, los dos siempre duermen juntos«. 

Sin duda, este pequeño crecerá amando a su mascota, lo que significa que en el futuro él será de aquellas personas que piensan que los animales son parte fundamental de la familia, los cuales necesitan atención y mucho amor.


FUENTE: Voz Animal

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